dimecres, de setembre 19, 2007

buidant el calaix

Endut per la onada nacional-sobiranista que ens sacseja...no em puc estar de transcriure aquesta meravella esperpèntica i pintoresca , fruit de les lectures caòtiques d’estiu. Si més no, es tracta d’una lectura insòlita i demencial. Grotesca.

Publicat a : “Julepe de menta y otros aperitivos” Ernesto Giménez Caballero. Planeta 1981. Col. Ensayo. Es tracta d’un recull d’articles de procedència diversa. L’autor encarna la figura del que en podriem dir “l’avantguardista facha”. Personatge interessant malgrat tot. Molt actiu a principis del s.XX a l’entorn dels grups surrealistes i futuristes.

1942
La Boda poética de España

La Boda lingüística de Cataluña –por pluma de Boscán- con el genio castellano: bajo Flechas de amor y Yugos imperiales, hacia 1542, no fue un azar. Sino el fruto maduro de un floreal proceso que había venido cuajándose a través de siglos y poetas medievales.
No dejó Cataluña de hablar y escribir catalán –desde el siglo XVI hasta el siglo XIX- por imposición tiránica de nadie. Si espotáneamente decidió Cataluña abandonar su viejo privativo instrumento lemosín, no fue por el simple capricho de expresarse en “castellano” (lengua tan medieval, local y circunscrita, como el catalán, o el gallego, o el aragonés).
Cataluña abandonó el catalán para expresarse en ¡ESPAÑOL! Es decir: en un lenguaje superior, integrador:matrimonial. Del modo que una doncella abandona un dichoso dia la casa de sus padres para uncirse en sacro lazo con el poderoso varón que ha de hacerla madre y señora de un hogar.
Si hubo algún yugo sobre las plumas catalanas desde entonces, fue el bien suave de la felicidad conyugal.
Salvo algún oscurísimo poeta de musa populachera, como el rector de Vallfogona, nadie pensó en Cataluña, durante tres siglos de amor y compaña, que el hablar español fuese algo excepcional. Y menos una traición o una deshonra. Era la lengua de los “hijos”: la lengua del “Imperio”. La lengua de Requesens por Flandes. De los nobles catalanes ante el Emperador. De los funcionarios barceloneses ante el Rey del Escorial. De los mercaderes en Indias. De los soldados gerundenses, tarraconenses y leidetanos por las costas berberiscas, por los campos del Rosellón, por las llanuras del Milanesado y el canal de la Mancha.
Boscán, por tanto, desde el punto de vista lingüístico, representó el símbolo de aquella boda idiomática de España. Representó la superación, en una categoria nupcial: “lo español” de las dos privativas individualidades anteriores, “lo catalán” y “lo castellano”.
Pues bien; ese mismo simbolismo unificador iba también a representarlo Boscán desde el punto de vista “lírico” con su obra poética.

(De “Amor a Cataluña”, 1942)


Juro sobre les obres completes de Tristan Tzara, que el document és autèntic i no es tracta d’una conferència dels Accidents Polipoètics.

2 comentaris:

j.t. ha dit...

veig que ens vol donar ànims per refundar el catalanisme... llegint llegint, se m'han posat uns cataplins...

quirky ha dit...

on? a la casa comuna? o a la comuna de casa?